NARRA BILL
Me bajé de la camioneta un poco atareado, pero estaba feliz, demasiado feliz, después de tanto tiempo que besaba a alguien, y la sentía que era para mí y nadie más.
Después de todo, me sentía algo mal, aun sabiendo que yo le gusto a Adri hago cosas en frente de ella… o bueno conversar con Zahra no tiene nada de malo, pero se que duelen, me paso cuando era pequeño en la primaria, y dolía mucho.
-Tom – llamé a mi hermano cuando ya había tomado mi bolso de mano y entre en el aeropuerto, el se volteó a verme – yo… viajaré con Adri, quiero hablar con ella, tu busca otro asiento con Zahra… o no se – dije y Tom asintió con la cabeza, es mi hermano y me entiende.
Paso el rato y nunca me despegué de Zahra, no le dije a Adri que me sentaría a su lado, luego me evitaría y cambiaria puestos con alguien, las mujeres son astutas.
Zahra desde luego que lo sabía, y había aceptado sin enojarse, Adri era como su hermana y tanto a ella como a mí nos importaba que estuviese bien, no me gusta herir a la gente… y aunque a Adri le he cogido cariño en prácticamente un día me sentiría la peor basura si sé que ella llora por mí.
-Hola – saludé mientras ponía mi equipaje en las cavidades superiores de primera clase, Adri miraba hacia la ventana, traía el cabello suelto con unas ondas en las puntas muy naturales, brilloso y aunque me hayan intentado engañarme ella traía las gafas de Tom, eran diseño exclusivo para él.
-Hola – contestó sin despegar la mirada de la ventanilla, me encogí de hombros y me senté a su lado, abroché mi cinturón y me puse cómodo, o al menos lo intenté por que ella tornaba la situación bastante pesada - ¿te sentaras aquí? – volteó a verme, yo asentí con la cabeza – y… ¿Por qué no te fuiste con Zahra? – regresó a ver la autopista por aquella ventana.
- porque quiero hablar contigo – le toque el hombro para voltearla.
-¿hablar de? – su actitud fría definitivamente me descolocaba.
-Adri, no soy tonto, se que lloras, por eso Tom te presto sus gafas – dije y se las quité, tenia la mirada entristecida y los ojos enrojecidos de tanto llorar, ahora me siento como una mierda.
-¿sabes por qué lloro? – preguntó – por ustedes, soy una idiota, yo… había esperado tanto y pensé que tal vez algún día llegaría a gustarte… pero me equivoque… tu ya te fijaste en otra y no sabes cuanto me alegra que se Zahra, de verdad no te imaginas lo feliz que me siento que al menos sea ella… porque no tienes una idea de cómo te ama – abrí los ojos como platos y el avión empezó a rodar, Adri abrochó su cinturón y se acomodo en su asiento, me había quedado sin palabras.
-Adri – llamé
-¿Qué? – respondió cortante.
-¿estas enojada conmigo? – pregunté
-No – frunció el seño, la confundí.
-¿entonces? – rodeo los ojos.
-Bill… estoy dolida… es todo… - dijo desanimada.
-Adri… pero podemos ser amigos – dije y le voltee el rostro para ver sus tristes ojos.
- ¿podemos? – Sonrío irónica – claro que sí.
- hay… hay algo que debo decirte – tartamudee, puesto que tenía que decirle lo que hice con Zahra ayer, así no se le oculta nada… prefiero contarle yo se entere por otros medios.
-¿aún hay más? – preguntó
-sí, y es que no quiero esconderte nada.
-y… ¿Qué es? – levantó una ceja.
-ayer… cuando Zahra y yo dormíamos… la besé – me eche la culpa, puesto que si le decía que Zahra había empezado seguramente no le hablaría en un largo rato.
-ah mira tú… ¿y que, les aplaudo? – Dijo – Bill… no quiero saber lo que hacen… no hasta olvidarte – dijo y se recostó en su asiento colocándose sus audífonos y dejándome pudriendo todo el maldito viaje.
NARRA ZAHRA
Me sentía mala, y es que me sentía culpable, yo se que Adri no es un ser egoísta, no lo es, de otra forma ya nos hubiésemos peleado y en fin… nada de eso sucedió.
Me tocó sentarme con Tom, era como un gusarapo con su música, se movía al ritmo del hip-hop, yo no se como Bill lo aguanta todo el viaje.
Llegamos a la ciudad finalmente, se me hizo eterno el viaje, y no es por que tenga al lado a Tom, sino porque quería saber que había hablado Bill con Adri.
Los vi que hablaron un rato, luego de eso no más… Bill se encontraba de manos entrelazadas y jugando con sus pulgares dándoles giros… luego de eso nada más.
-Adri – la llamé del hombro cuando ya estábamos casi listos para salir del aeropuerto.
-Dime Zahra – sonrió, esto andaba algo mal.
-no me ocultes tus lágrimas.
- no quiero hablar de eso… ¿acaso no lo entienden? Déjeme – dijo y se alejó de mi enojada.
- yo me encargo Zahra – dijo Bill
-¿y qué harás? – pregunté
- voy a invitarla a mi casa, debo explicarle me siento mal – dijo el greñudo.
-está bien, si crees que es lo mejor está bien – besé su mejilla y salimos de una buena vez de ese aeropuerto.
Habían fans como era de esperarse, pero no firmaríamos nada, estábamos cargados de bolsos y demás, y peor nosotros que recién veníamos de la gira, solo unas cuantas fotos y ya.
NARRA ADRI
Atendí a mis fans como se merecen, ellos siempre están ahí para sacarte mas que sea una sonrisa cuando estas de la peor forma, después de esto lo único que quería era regresar a mi casa, estaba cansada, quería olvidarlo todo.
-Adriana – llamó Bill cuando yo estaba a punto de subirme a mi furgoneta, yo voltee a verlo – tu vienes acá.
-no iré con ustedes – dije, entonces Saki me jaló del brazo y me llevó directo a la furgoneta de ellos.
-¿pero que te pasa Bill estás loco? – pregunte alzando un poco la voz, las fans estaban desatadas.
-no, solo quiero que aclaremos las cosas – fruncí el seño e intenté bajarme de la camioneta, pero esta arrancó.
-¿Qué cosas? Bill… ya te dije, ya hablamos de esto – dije
-entonces, más que sea déjame ser tu amigo por las buenas, no solo porque no queda de otra -
-Bill… la amistad nace, y ya te dije que sí – dije.
Me mantuve callada hasta que llegamos al estudio de ellos, ahí fuera, estaban los autos de cada cual menos el de Bill, solo divisé el auto de Tom, y el de Georg que eran los que yo conocía.
Desde que vi el auto de Tom en uno de sus THTV me quede enamorada de ese auto, yo tenía uno, pero no era Cadillac, era un Audi como el de Bill pero en Gris.
- me fascina tu auto Tom – dije y me trepé en el luego de haberme despedido de todos, Bill estaba acomodando sus cosas en la parte trasera del auto – es increíble.
-Gracias nena, pero esto no es lo único increíble que tengo – guiñó un ojo.
-que cerdo eres – dije, Bill se hecho a reír.
-cerdo ¿yo? – Sonrió - ¿acaso yo he dicho que es eso increíble que tengo? Que pensamientos son los que tienes eh – me miró riendo.
- ¿yo con pensamientos sucios? – Abrí los ojos y boca como plato – deja de andar inventando, que aquí el sucio es otro – reí.
- Yo – se señalo con ambas manos – Yo no – rió audiblemente, lo cual me contagio.
-¿de que hablan? – preguntó Bill con una sonrisa.
- ay no seas metiche Bill, súbete – contestó Tom, no pensé que se trataran así.
Bill bufó y se trepo enseguida al auto, se tragó el enojo, y mejor porque ya no quería seguir pasando malos ratos.
Esta rute se me hacia bastante conocida, muy conocida.
[Flash back]
-esos gritos me tienen hasta los putos cojones – dijo Zahra asomándose por la ventana de la sala.
-si, son fans y gritan, pero no es a nosotros – mi hermano se puso al lado de Zahra.
-¿pero que coño hacen en la ventana? Salgan que nos pueden ver – dije y los aparté de ahí.
[Flash back ended]
Creo que ahora entiendo el griterío en mi cuadra de hace un par de semanas atrás, pero tal vez me equivoque.
-¿ustedes viven por aquí? –pregunté.
-sí adri en esa casa de ahí – señaló Bill una casa grande, pero no algo asombroso, yo abrí los ojos como platos, habían sido mis vecinos desde hace meses y nunca los vi.
-¿¡QUE!? – tragué seco.
-si, ¿por qué nena, te esperabas algo más grande y de lujo? – preguntó Tom y estacionó el auto en su garaje.
-no, no es eso yo vivo en esa casa de dos pisos – apunté
-¿la moderna? – preguntó Bill.
-esa misma - contesté
-wow que cool – Tom asentía con la cabeza y estacionaba el carro.
Bajamos del auto y cada uno de los gemelos bajó su equipaje, son tan sencillos, nadie hace las cosas por ellos aquí.
-Adri, siéntete en tu casa – dijo Bill mientras abría la puerta de su domicilio – ella es nuestra madre, Hola mamá – saludo a simone, que parecida que era a los gemelos, era una mezcla de los dos.
-Hola – sonreí, ella me devolvió el gesto. ellos aquí.
-¿Qué tal? Tu nombre ¿Es?
-Adriana – sonreí y extendí mi mano para saludarla.
-mucho gusto Adri – sonrió mas ampliamente – me voy a hacer unos asuntos, ordenen comida hoy no cocinaré para ustedes mi bebes – beso la frente de cada uno y se fue.
-¿bebes? – fruncí el seño y la risa la tenía atorada.
-si, mamá nos llama así – Tom rodeo los ojos.
-hahahahahahahaha – me eché a reír ¿Quién llama bebes a sus hijos de 19 años?
-ya Adri no te burles – dijo Bill – me iré a dar una ducha y regreso.
-bueno – sonreí.
Me senté en los cómodos muebles de la sala, por segundos había olvidado que Tom me hacía compañía, esto me aterraba un poco, pero si me mantenía alejada seguramente saldría viva de esta como las anteriores.
-Hola – atendí mi teléfono
¡Increíble, no había hablado con ella por meses!
CONTINUARÁ…
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