Intenté relajarme porque seria lo mejor para así descansar de una buena y maldita vez, debía de dejarme de tonterías, de pensar en cosas que definitivamente no van conmigo. Aunque llevaba un rato sin poder conciliar el sueño, no pensaba en nada, simplemente no podía, y es que ¡MIERDA! Era ella, ella era la culpable, pero aparte de todo, me extrañaba su actitud, al parecer estaba teniendo una especia de pesadilla, o simplemente no podía concentrarse en dejarse ir descansar, a mi parecer le está afectando mucho lo de mi hermano ¿Cómo alguien puede llegar a amar tanto a una persona que no conoce? Digo… porque mi hermano se comporta igual con o sin las cámaras… pero, ¿Qué hubiese pasado si el solo finge ser otra persona, y en realidad es otra? Las fans se enamorarían de un Bill que no existe.
NARRA ADRI
No sé exactamente dónde estoy pero recuerdo que la última vez estuve en el cuarto de Zahra durmiendo, pero ahora… estoy en lo que parecen pasillos de algún tipo de estadio, o teatro, escuchaba fuertes gritos, gente corría, iba y venia, seguramente es el staff de alguna banda, porque de la mía no veo ninguna cara conocida.
-Adri – gritó Zahra - ¿estás lista para el show?
- ¿show, qué show? ¿No habíamos acabado el tour ya?
- este es otro tipo de show – guiñó de un ojo y me trepó a la fuerza a el escenario, ahí estaba Tom tocando su guitarra, pero no se la escuchaba, y se veía como las fans gritaban pero las deje de escuchar, Bill salió de una nube de humo y saludó a las fans las cuales se volvieron locas al verlo.
Pero si esta no es mi banda ¿qué mierda hacemos Zahra y yo aquí? Seguramente era un concierto de Tokio Hotel.
Me giré sobre mis talones para regresar a los camerinos y esperar ahí, pero Bill me tomó del brazo para detenerme.
- espera – sonrió malévolamente, lo desconocía.
-¿Qué pasa? – pregunté despavorida, ahora le tenía miedo a él.
-te tengo una sorpresa – retomó su papel original de tierno, amoroso, comprensivo, en fin Bill había vuelto.
-¿cuál? - sonreí
- esta – Zahra se apareció detrás de él y puso sus manos sobre los hombros, lo giró y me echó una mirada asesina y lo besó descaradamente en frente mío.
-¡No, No Bill! Tú me prometiste que no harías nada en frente mío – grité Tom me sacó de ahí para evitar que yo siga viendo esa terrible escena.
-Adri – abrí los ojos y todo me era borroso – Adri – repitió y su rostro empezaba a hacerse claro en mis ojos, sus rastas rubias le caían por los costados de sus hombros y su gran camiseta blanca podía llegar hasta mi abdomen.
-¿Tom? –fruncí el seño, era él el que estaba encima mío ¿pero que hacia?
-Lo siento si me ves así, pero te vi llorar dormida y me preocupé ¿Qué paso?
-soñé algo espantoso… pero estuviste tú para ayudarme.
- ¿Qué fue? – se recostó a mi lado, los finos rayos de sol ya se asomaban por los espacios que la cortina no cubría en la ventana, revisé el reloj de pared con una pasada de de ojos y apenas eran las 6:15 de la madrugada.
- no quiero hablar de eso – me impulsé de mis brazos para levantarme, pero el mayor de los Kaulitz me lo impidió.
-no, no… no te vayas – rodee los ojos – quédate – bufé y volví a recostarme – ¿me cuentas después? - preguntó
-ok, pero ya duerme – cerré mis ojos e intente despejar mi mente de aquella pesadilla, porque está mas que claro que eso no fue un sueño para mí.
-¡Pero qué mierda! – abrí los ojos de golpe, un grito me despertó.
-ayyyyy ¿Quién mierda grita a estas horas de la mañana? – froté mis manos en mi rostro, odio levantarme de un susto.
- Zahra ¿podrías hacer silencio? – entonces había sido Zahra la que gritó, y la fastidiada no era solo yo, sino también Tom.
- yo mejor los dejo solos, JODER Tom te has salido con la tuya – tiró la puerta, yo fruncí el seño ¿Qué está diciendo la estúpida esta?
-Vaya mierda – resopló mi acompañante de noche, nada más que eso, porque yo con Tom no he hecho absolutamente nada.
-¿que paso Zahra? – escuché detrás de la puerta, era la voz de Bill sin duda alguna.
-si quieres saber, mira con tus propios ojos – contestó Zahra.
Asomó la cabeza, frunció el seño nos miró a ambos.
-¿Qué mierda quieres Bill? lárgate – inquirió su gemelo, este par estaba sacando conclusiones muy apresuradas.
- está bien, me voy, no quiero interrumpir – voltee a ver a Tom y teníamos la risa atorada en nuestras gargantas.
NARRA ZAHRA
-hasta que tu hermano al fin consiguió lo que quiso – me crucé de brazos, estaba enojada con Tom, muy enojada.
- él es así Zahra… siempre se sale con la suya con sus palabras tan usadas –rodeo los ojos – pero creo haberlos visto con ropa – frunció el seño.
- si ¿no? – Hice memoria – oye... ¿Tú crees que en realidad…? Ya sabes… ¿tuvieron sexo?
-probablemente… conozco a mi hermano, pero si Adri no hubiese querido… el no hubiese intentado mas – contestó el pelinegro.
- Dónde Adri no me cuente que folló con tu hermano…
-ya, no nos metamos en sus “cosas” – hizo entre comillas con los dedos – te invito a comer – guiño de su ojo.
-¿en serio? – sonreí y sentí que me sonrojé ligeramente
-claro – beso la comisura de mis labios – a la cafetería de aquí a la vuelta ¿te gusta?
-sí dale, me cambio y te veo.
-bueno, te espero abajo en 15 minutos, yo también debo cambiarme, no demores princesa – nunca me imagine que el me llamara así.
Regrese a mi habitación, fui por unos shorts, y una blusa de tiras fresca, unos tacones y cosas para arreglarme fuera de allí, me incomodaba verlos ahí en MÍ cama.
-¿Qué tanto la miras? – pregunté al rastudo, el sonrió.
- ¿te molesta? - preguntó
- voy a hacer como si no dijiste eso – tome mis prendas y rodee los ojos
-relájate – rieron – no se qué te molesta – dijo Adri.
-que tuvieron sexo en mi cama eso me molesta – ambos se echaron a partir de la risa en mi cara, encima son un par de desvergonzados - ¿acaso dije algo chistoso? – levante una ceja.
-sí – contestó Tom – no hemos hecho nada en tu cama, ni en ningún otro lugar – guiño el ojo.
- es verdad, no se que andas inventando – Adri se levantó de la cama, su pie había mejorado, aunque aun cojeaba.
Me encogí de hombros y decidí no prestarles más atención, seguramente me estarían tomando el pelo, los conozco y mas aun a Adri, por ahora solo debía fijarme en mí, prácticamente iría a una cita.
No sabía como comportarme fuera sola con él y en un lugar publico, claro que he salido con otros chicos, pero son mis amigos y no es lo mismo desde luego, peor aun con Bill si se que he estado esperando este momento desde siempre aún sin saber que realmente sucedería.
Saque mis prendas y me metí en la ducha, puse el agua caliente y le deje caer sobre mi cuerpo, me relaje un poco, estaba estresada, primero lo de Bill, luego ver a Tom y a Adri en mi cama juntos, luego cargar un poco de culpabilidad, porque desde luego me siento pésimo por todo lo que pasa con Bill y Adri, yo la amo, pero tiene que entender que yo también lo amo a él y si se dio la oportunidad de que el este conmigo, entonces no la dejaré ir por nada del mundo.
Me seque con una toalla que tenía Adri doblada en su repisa del baño, porque desde luego en mi baño no podía bañarme con tranquilidad, seque mi pelo con una toalla adicional y desempañe el espejo con mi mano, me coloque mis interiores que hacían combinación, me puse unos shorts rojos ajustados, una blusa de tiras negra y algún chalequillo de Adri que me haga juego, até mis rizos en una rosca mal hecha para verme mas relajada, planché mi flequillo y lo hice una bombita hacia atrás, delinee mis ojos y les puse algo de rímel rubor y un labial que divisé en el lavamanos de Adri algo que le daría un color rosado encendido a mis labios pero se verían naturales.
-¿adonde vas con mi chaleco? – preguntó Adri que justamente salía de mi habitación, levantó una ceja y me miró de pies a cabeza.
-saldré con Bill – me puse nerviosa, no quería que ella me viera salir – pero si quieres te devuelvo tu chaleco – estaba más que dispuesta a devolvérselo, total, no se lo había pedido prestado.
Sonrió desmotivada y suspiro pesadamente.
-tranquila… que tengas un buen día, estas muy guapa – rebuscó en mi mesita a la entrada de mi cuarto y lanzó unas gafas de sol – te servirán, ocúltate.
-Gracias – la abracé, no puedo tener una mejor amiga que ella, aparte de ser mi amiga, sentía como si era mi hermana.
-disfrútalo – Tomó mis manos y me dejó ir.
Bajé las escaleras con cuidado, tome mi celular que lo había dejado olvidado en la mesa de la sala desde ayer, aun conservaba tres cuartos de su batería, así que duraría un rato más, bebí un vaso de agua en la cocina y espere a Bill en el jardín de mi casa.
-que guapa – dijo al verme Bill, venia con sus cabellos lisos y su maquillaje tradicional, tan guapo como siempre.
-gracias – abroché mi cinturón luego de que él abrió la puerta de su audi negro para que yo trepara en él.
NARRA BILL
La primera cita de Bill como alguien famoso por así decirlo, la ultima vez fue con Ina, y eso fue justo antes de Tokio Hotel, ahora veo que se me ha dado la oportunidad que estar con alguien realmente hermoso, y no solo por su físico, porque hasta ahora Zahra para mi ha sido perfecta.
Aparque mi auto en la acerca cerca de las puertas de dicha cafetería que quedaba a pocos minutos de mi casa, me coloque mis gafas de sol y baje junto con Zahra agarrados de las manos.
-Bill… - me detuvo tomándome del brazo
-dime – sonreí
-no tengo apetito ahora ¿quieres caminar por el parque? – sinceramente solo la invite a salir para estar con ella, nada mas por eso, yo tampoco tenia hambre.
- está bien - dimos la media vuelta, ella se deshizo de sus grandes tacones y caminó en sus finos y pequeños pies, hay excepciones.
Caminamos hasta un árbol bastante grande y al parecer ya tenía sus años, me senté junto con ella y reposó su cabeza sobre mi hombro.
- ¿te pasa algo? – levanté su cabeza de la barbilla y me giré para quedar frente a sus ojos color chocolate.
- es que nunca creí que esto fuera a pasarme – se enrojeció, es tan hermosa.
Tal vez estaré loco, y es algo totalmente patético, pero creo que mi sentimiento está creciendo a una velocidad increíble.
- Te amo – miro mis ojos, desvié mi mirada a sus perfectos labios ¿me ama? ¿Y yo, la amo? -¿estas bien? – agitó su mano en mi cara.
- estoy más que bien – me levante del suelo – bien me queda en los talones, estoy mejor que nunca – sonrió.
Ella se levantó y me miró muy extrañada, estaba actuando raro, es que mierda, no me espere esto, ella me ama… pero ¿y yo? Lo que siento es raro, no se como explicarlo, es como si estuviese cayendo al vacio y sintiera un profundo hueco en el estómago.
-¿por qué estas tan callado? – sus ojos se llenaron de lagrimas repentinamente, tal vez ella cree que hizo mal en decirme, y fue excelente.
Tome su barbilla y puse mi mano en su cintura, sus lagrimas se fueron enseguida, la abracé y bese su fino cuello que desprendía un delicioso olor que desconocía, tal vez algún refinado perfume, miré sus pupilas y corrí un mechón rizado que caía por una de sus mejillas, pasé mi dedo pulgar sobre sus labios, ella cerró los ojos y disfrutó de mis caricias, sentía que todo mi alrededor desaparecía, su respiración se agitaba junto con la mía, di un pequeño paso para quedar aun mas cerca de ella, la apegué en el tronco del árbol y besé sus labios suavemente, casi fue un roce, colocó su mano en mi cuello y pegó nuestras bocas, me desespere necesitaba sentir que sus labios solo me iban a pertenecer a mi, la tome de la cintura y la elevé ligeramente, me voltee hasta yo quedar pegado al tronco del árbol, me dejé caer y ella lo hizo también encima de mis piernas que estaban plegadas, quedando prácticamente en mis muslos llegando a mis caderas, sus piernas estaban colocadas a los lados acercando poco a poco, mordía sus carnosos labios, jugueteaba con su lengua, me sería imposible dejarla ahora, me había hecho adicto a sus besos, a su mirada, a su voz, a su nombre, me había hecho adicta a ella.
NARRA TOM
- ¿Lista? – encendí mi auto, luego de que ella me contara de que la parejita había salido, no me iba a quedar aburrido con ella, me gustaba pasar el rato, al menos me distraía viendo sus deliciosas curvas.
-sí – sonrió y abrocho su cinturón.
Encendí la radio, y salió una canción que hace mucho que no la escuchaba, “The Reason” de Hoobastank, algo vieja pero sin duda una excelente canción, Adri empezó a cantarla, era la primera vez que escuchaba su melodiosa voz en acción, y vaya que hermosa era.
-¿te la sabes? – preguntó
-claro – sonreí.
“That I just want you to know I’ve found a reason for me to change who I used to be a reason to start over new and the reason is you”
- wow, cantas bien – dijo ella.
-gracias – sonreí y estacioné mi auto en el parque que estaba a pocas cuadras de mi casa.
Bajé de mi puesto de piloto y le abrí la puerta, me dio las gracias y se acerco hasta la vereda que separaba el parque de la calle, se detuvo de inmediato y parecía como si había visto algún fantasma o al mismísimo demonio.
-¿Qué te pasa? – lagrimas empezaban a caer por sus mejillas, no comprendía ¿llora todo el día acaso?
-quiero irme de aquí – dijo con la voz quebrada, fruncí el seño.
Revisé un poco alrededor, y ahí estaba la excitante escena, mi hermano estaba mamándose a Zahra en un lugar público, aparte de ser imbécil de hacerlo en un lugar publico, ¿no sabía que también hay fans locas que nos andan vigilando todo el puto día para fregarnos la existencia?
-es por mi hermano y Zahra ¿no? – La abrecé y bloquee la vista de aquella situación.
-sí – se quebró en llanto, es por esto que nunca me enamoro de nadie.
La llevé a mi auto nuevamente, fue mala idea salir al parque, entonces la llevaría a mi casa, así paso a cambiarme y a saludar a mi madre.
Encendí mi Cadillac, abroché mi cinturón y ella tenia su mirada clavada en la ventana, su lagrimas caían una tras otra sin parar, tome su barbilla, sequé sus lagrimas y la miré plácidamente, aunque no me gustaba verla así.
-Gracias Tom.
-Por nada linda.
Divisé por mi retrovisor que una masa de locas adolescentes se me aventarían a mi lujoso auto, presione el acelerador y huí de ahí enseguida, no quería ningún tipo de raspón o daño en mi auto, amo a mis fans, pero si tan solo fueran un poco mas tranquilas les diera lo que quisieran, hasta besos si es que la situación se da.
-lo bueno, es que yo no estaré ahí en ese parque para que las fans me ataquen – sonreí.
-ya se… tuvimos suerte en salir rápido de ahí – dije
Estacioné mi auto en el garaje de mi casa, me baje tranquilo de saber que habíamos dejado atrás a las fans, me bajé y abrí la puerta del lado de ella para que bajara, me agradeció nuevamente.
- de nada – sonreí
-¿Cómo lo haces Tom? - ¿a qué se refería?
-no entiendo – fruncí el seño.
-¿Cómo haces para que olvide todo tan rápido?
Calle, puesto que no hacia nada.
- ¿Cómo haces tu para gustarme cada vez más? – me acerque a ella, calló igualmente.
Tome su cintura, pase mi mano sobre su mejilla y tomé su rostro, penetre mi mirada con la suya, la apegué a mí y bese sus suaves y carnosos labios.
CONTINUARÁ…

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