June 7, 2010

CAPITULO# 15

NARRA ZAHRA

Estaba sentada en una de las partes reservadas del local, estaba sola, Adri bailaba con Tom, el resto pegándose unas copas y yo, sola como siempre.

-coño- tragué seco

-Hola – se sentó a mi lado - ¿Por qué sola? – pregunto sonriendo.

Bill vino hacerme compañía, esto creo que pudo ser lo peor que me pudo haber pasado, suena irónico, pero lo es ¿Qué mierda quería el hablando conmigo? Tal vez estoy exagerando un poco, pero es que los nervios pueden conmigo, y peor aún si se trata de él.

-pero… ¿Dónde vas? – me agarró del brazo, yo intenté huir ¿Qué mierda pensaba? Quede como una completa mal educada.

- no, suéltame – moví mi brazo para soltarme de él – Bill no quiero hablar contigo – agachó la mirada y asintió levemente con la cabeza.

-oh, entiendo… entonces no me acercare a ti.

Suspiré hondo y me aleje de él, voltee a verlo y se había sentado donde yo, y miraba al techo ¿podría ser mas estúpida?

-Hola – me senté a su lado, el me miró extrañado.

-¿hola? Oye… ¿no era que no querías hablar conmigo? – preguntó

-no es eso – sonreí estúpidamente, sabia que eso era efecto de los nervios.

-¿entonces? –

- nervios – dije confundida – lo siento Bill – tapé mi rostro con una de mis manos, el rió.

-yo también estaba nervioso, pero sin embargo me acerqué – abrí los ojos como platos ¿pongo nervioso a Bill?

- haha no debes estarlo – sonreí – y tú… ¿por qué solo?

-de hecho siempre lo he estado, pero ahora ya tengo compañía - sonreímos y sentí como mis mejillas se enrojecían.

-¿y Tom? – pregunté, se supone que ellos siempre andan juntos.

- no me refiero a esa soledad – se encogió de hombros ¿Qué insinúa?

- entonces ¿a cual? – me hice la tonta, se perfectamente a lo que se refiere.

- a soledad de no tener a nadie con quien compartir tus secretos, besos, y eso – se detuvo al ver que empezaba a sonar cursi.

-te entiendo, yo también se lo que es esa soledad –

-¿¡EN SERIO!? – pegó un brinco en su lugar.

- si – sonreí - ¿Por qué estas tan tímido? Se que lo eres con las chicas, pero conmigo no debes ser así – se sonrojo, fue bastante notorio.

- la verdad es que no soy tan tímido como parezco – lo miré fijamente – bueno, está bien si lo soy – rodeó los ojos – solo que cuando en realidad son lindas, entonces ahí no se que hacer – soltó aire por la boca.

-¿Qué quieres decir con eso? – pregunté

- que eres linda – ¡joder! Bill Kaulitz me ha llamado linda

– Gracias – tragué seco, y las manos empezaban a sudarme.



Me he portado demasiado calmada, totalmente lo contrario a lo que pensé que me portaría, estoy cohibida, y el también ¿será que el también siente lo que yo? O bueno algo parecido, me acaba de conocer.

-¿Quieres ir por algo de beber? – los ojos le brillaban.

-sí claro – mire sus ojos por un instante, luego el se levantó del asiento y me tomo de la mano.

¡Mierda a que mi sueño se hacia realidad!

- ¿quieres alcohol o…? – preguntó cuando ya estábamos en el bar.

-no, una coca está bien – sonreímos

- aquí tienes – me entregó el vaso, el se había pedido algún trago de esos amargos - ¿te gusta esto de la fama y conciertos? – Bebió su bebida – ustedes solo se tomaron un año y ya todo el país los conoce.

- ya sabes, cuando uno es guapo y tiene talento todo funciona mas rápido – sonreí mostrando mi dentadura, el se hecho a reír – es broma eh – inquirí

- ya se, nunca había conocido una mujer tan chistosa y despreocupada – saboreó su trago - ¿y bien te gusta o no? – repitió

-si, si me gusta, pero prefiero que no le llamemos fama… solo que somos conocidos – sonreí

- oye… Adri se la pasa bien con mi hermano míralos - voltee a verlos, bailaban si, pero la cara de Adri era de fastidio.

- si sobretodo la cara que lleva ella –

- a eso me refería – reímos – no le cae bien mi hermano ¿verdad? – me miró a los ojos.

- no es eso, solo que ella cree que Tom se cree superior al resto y… además que le gustas tú – agaché la mirada.

- si lo sé – agachó la mirada – lastima que ella no sea la que me interesa – dónde Adri se entere de esto, se le partirá el alma, al igual que la mía en este momento.

- ah… que suerte la de esa chica – dije

- ¿suerte? ¡Ha! Pobre de ella… le tocará el gilipoyas más tímido del mundo, no me atrevería a decirle que me gusta – negó con la cabeza

-¿por qué? – Abrí los ojos como platos – Bill, ha de ser por eso que estuviste solo todo este tiempo.

- mentira, porque la conocí recién – sonrió

- chicos – se acercó David – Zahra ¿Qué tal? Cuanto tiempo – saludó sonriente

- bien ¿tú? –

-también, Bill nos tenemos que ir, ya la agenda de mañana va a estar pesada – dijo David – ve por tu hermano.

- ah vale, ahora salgo – torció la boca – chao – sonrió – Zahra – inquirió y no sabia si besar mi mejilla o no

- chao Bill – me adelante a besarla yo – espera – lo detuve – ¿me vas a decir quien es la afortunada que se robó tu corazón? – suspiré, al menos quería saber en quien pensaba él todas las noches.

- si me das tu número de móvil te digo – guiño de un ojo y sacó su celular del bolsillo.

- claro – tomé su aparato y marque mi numero para que él lo tuviese guardado y yo el de él – nos vemos -entregué el aparato.

- nos vemos – sonrió y lo vi desvanecerse entre la gente.

Me encaminé hacia la pista de baile puesto que Bill había olvidado decirle a su hermano que estaban por irse.

- Tom, ya se van – le toqué el hombro, aparte que lo hacia para sacarla a Adri de ahí.

- si y nosotros también – respondió ella – y vamos al mismo hotel – sonrió falsamente, yo no pude evitar ponerme feliz, mierda que lo vería esta noche otra vez.

-ah, que ¿bien? – miré a Tom que tenía su mirada fijada en Adri.

-¿nos vamos? – preguntó Tom y nos abrazo de los cuellos, nosotras solo reímos.

Nosotras nos fuimos en nuestra camioneta y los chicos en su limusina, estaba nerviosa, quería contarle a Adri lo que había pasado, pero tenía miedo de herirla, porque se que ella ama a Bill tanto como yo.



NARRA TOM



Ya era un hecho, mi sueño se hacia realidad esta noche, hoy la haría mía después de tanto tiempo, Kaulitz tu si que sabes como salirte con la tuya.



- tranquila, no me molesta para nada… que lindo que al menos tu si pudiste hablar con él, y no tuviste a su hermano jodiendote toda la fiesta – rodeó los ojos, sabía que se hermano era yo.

¿Que mierda tiene mi hermano que no tengo yo? Pero si el se maquilla, las mujeres se sienten atraídas por los hombres varoniles, no hombres que hacen cosas de chicas, no las entiendo.

-¿interrumpo algo? – me acerqué a ellas que conversaban en el lobby, todos estábamos en el lobby.

- no – contestó Adri.

- Zahra – se acercó mi hermano – no sabia que también dormías aquí – sonrió – ¿me acompañas un rato?

Perfecto, me quedaría solo con ella, y luego la haría caer.

-claro – contestó Zahra, se nota que moría por mi hermano, Adri los quedo mirando lastimada, eso si me afecto un poco.



-Adri, nena ¿estas bien hermosa? – levante su cabeza que la tenía gacha.

- sí – tragó el espeso nudo que tenia en la garganta, pude notarlo – solo necesito descansar – se le quebró la voz y finalmente unas lagrimas delataron su dolor.



-Hey ¿Qué pasó? No llores – pegué su cabeza contra mi pecho, no hay cosa que yo mas odie que ver a las mujeres llorar.

-no es nada Tom – se quitó del apego – mejor me voy a dormir.



- pues parece ser que ese nada tiene nombre y apellido – rodee los ojos – vete a dormir ya, hasta mañana – sequé sus lagrimas con mis pulgares y besé su frente.

Una ola de gritos me hizo mirar a la puerta y los de seguridad se multiplicaron instantáneamente, seguro las que llegaron primero vieron cuando bese la frente de Adri, tal vez mañana esto sea un rumor de que ella es mi novia o algo por el estilo.

- ¡Adri espera! – acelere mi paso hasta el ascensor, pero ya era demasiado tarde para cogerlo.

No salí a buscar una chica con la cual satisfacerme, porque a la única que quería esta noche era a ella, quería que mi sueño finalmente se hiciera realidad.

Me dirigí hacia la recepción, pedí el número de habitación de Adri y una tarjeta extra, para poder entrar en ella.

Presione el botón marcado con la flecha apuntando hacia arriba para subir hasta su piso, que estaba uno mas arriba que el mío, busque su habitación y me pare en frente de la puerta de ella.

Introduje la tarjeta en la cavidad y escuche como el seguro de la puerta se quitaba, Adri estaba tumbada en la cama con la cabeza sumergida en las almohadas.



- ¿Adri? – la llame, ella se volteó a verme

-¿Qué haces aquí? Vete – se levantó de la cama secando sus lágrimas para echarme de su habitación.



-No, No, espera – hice fuerza con los pies – déjame hacerte compañía - ¿Qué te tiene tan mal? – la miré a los ojos.



- no es nada Tom solo vete – se giro y me dio la espalda, luego camino un par de pasos.

- no creo que tú estés loca para llorar simplemente porque te apetece, es mi hermano ¿verdad? – me acerqué a ella y la giré para verle la cara.

- si – dijo – pero eso no importa, ya está mejor con Zahra – y es que en realidad se lo veía bastante cómodo con ella, no quiero ser malo con Adri, pero creo que mi hermano se enamoró de esa tía.



- no digas eso, tu eres hermosa, ya veras que si hablo con él seguro se fija en ti - mentí en lo que refiere que Bill le daría una oportunidad a ella.

- ¡en serio! – Sonrió – gracias Tom – se me aventó encima, yo accidentalmente pisé una de mis agujetas que no estaba bien atada y caímos al suelo.

Apreté la dentadura, la tenía ahí, encima mío, para mi solito, ella aun sonreía y estaba avergonzada, recordé las imágenes que no se borraban de mi mente de aquel sueño que tuve una vez con ella, me dieron ganas de besarla, morderla, tocarla, saborear cada rincón de su cuerpo.

NARRA BILL



- siéntate – golpee un par de veces mi cama.

- gracias – sonrió – sabes me siento rara, contigo aquí.

- relájate, no te voy a hacer nada – rodee los ojos y sonreí

- y… ¿me dirás? – preguntó con miedo.

- lo haría, pero no puedo – arrugué la nariz

- vamos Bill, no estás en primaria, ya dime – golpeó suavemente mi brazo.

- ya se, pero es que… - me quedo mirando extrañada – es que me dan cositas – mire el suelo, parecía un idiota de 6 años, odio ser tan estúpido en este aspecto.

Me empecé a sentir raro, este sentimiento no me pertenece, seguramente es de Tom, necesito calmarme, o esto con Zahra no saldrá nada bien.

- ¿estás bien? – preguntó

- Sí – contesté

- te ves… raro –

- ya, se – mierda, ahora entiendo lo que esta sintiendo Tom, estos sentimientos así muy rara vez aparecían ¿Por qué justo ahora? ¡Mierda!

- pareces… excitado – dijo Zahra riendo - ¿lo estas? – preguntó confundida levantándose de la cama.

- no – dije – bueno, si pero no es por mí… lo juro.

-¿Tom? – Preguntó - ¡mierda Adri – se alteró.

-no, no Zahra – tranquila, debe ser alguna groupie, yo mismo vi cuando Adri subió mucho antes que Tom, tranquila – la tomé del brazo y la traje de vuelta a la cama.

Suspiró hondo y me miró a los ojos – y bien… entonces dime - miro el reloj – mierda, es súper tarde.

-¿te esperas hasta mañana así tenemos de que hablar? – pregunté y sonreí estúpidamente.

- vale, vale tramposo – sonrió y se levantó a la puerta para salir.

- hasta mañana – dije

-Adiós – se alejó unos cuantos centímetros de mí -¿Qué pasa? – frunció el seño cuando la tiré del brazo.

Bese la comisura de sus labios y la mire a los ojos - Gracias – respondió y ella hizo lo mismo.

CONTINUARÁ…

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